EL TERMALITA DEL MES

Hoy presentamos el artículo del termalita de noviembre: Paco Mancera. En esta ocasión se trata de un artículo de opinión, por lo tanto es importante recordar que las opiniones son personales, no son generalizables a la web Filmtropia que únicamente los postea.

Lo peor de los artículos, que supuestamente, nacen con vocación de polémica, es que pasen desapercibidos, que sería lo más normal. Pero eso no parece desalentar al bueno de by PacoMan que amenaza con realizar un artículo anual dedicado al Fandom, para festejar, como es debido, la Navidad.

No me alargo más, la próxima reunión de la TerMal es la fiesta de Navidad del 3 de Diciembre, en ella se nombrará al próximo termalita del mes. Que entre disfrute y goce inherente a su condición, creará a una colaboración para esta tu página andaluza amiga: Filmtropia.

 

By PacoMan

 

PD Efectivamente me he hecho entradilla a mí mismo, mismamente y tan ricamente.

EL FANDOM, NUESTRA MARAVILLOSA POCILGA

PacoMan

Entendemos por Fandom (reino del aficionados) el colectivo de personas que le gusta la ciencia ficción (cifi) y ya puestos, el resto de género fantástico. No nos engañemos, los de cifi somos expansionistas y asimilamos a los demás (como los Borg en Star Trek), cosa que no suele ocurrir con los demás, por ejemplo los aficionados al terror, que de conseguir organizarse, no pretenden aglutinar a los demás aficionados afines. Quizás se deba a que el aficionado de cifi es poliadicto y los demás no tanto. Pero no vengo a hablar de eso.

En mi ejercicio de termalita del mes de Noviembre y como ya viene siendo costumbre en Navidad, vengo a hablar del maravilloso hedor que desprendemos los aficionados al fantástico cuando nos juntamos. Existen muchos grupos de aficionados a mil y una cuestiones, y lógicamente sus Fandom son de todo tipo y colores. La inmensa mayoría de estos Fandoms se conforman con compartir lamentables opiniones personales infundadas, datos sorprendentes e inútiles y molestar afablemente a los profesionales que les proveen de su droga preferida y objeto de su devoción. Nosotros también hacemos eso, pero ese no es nuestro Fandom, Hari Sheldon sabe que no.

El Fandom de cifi vive una realidad cíclica, contagiándose de los ciclos de la naturaleza y de los ciclos de la economía que el bueno de Kondrátiev les dio esplendor. Sea como fuera que sea, los ritmos del Fandom se aceleran y deceleran generalmente coincidiendo con la llegada de una nueva oleada de aficionados que consiguen organizarse en jauría, dentro del rebaño del Fantástico. Ya va siendo momento de admitir que somos pocos, muy pocos, rematadamente pocos. Que de vez en cuando se acercan algunos sueltos pero cuando huelen nuestro maravilloso hedor, salen despavoridos. Por ello no es difícil desestabilizar el Fandom, cualquier jauría suficientemente agresiva es capaz de hacerse con el poder. ¿Qué es el poder en el Fandom? Sin duda una entelequia cambiante e inasumible. Durante un tiempo el poder fue bicéfalo: hacerse con el control de la AEFCFT y conseguir que el fanzine (o medio de difusión) más influyente sea de su cuerda. Si, ya sé que soy muy vacuo, que así no hay quien defina nada, pero así somos. Que ambos elementos de poder se retroalimentaron fue evidente durante mucho tiempo. Ahora, como siempre, las cosas cambian… para que nada cambie. La AEFCFT viene organizando la Hispacon, reunión física anual de los aficionados en una localidad patria, donde durante un fin de semana se suceden, presentaciones de libros, presentaciones de otros libros, presentaciones de más libros, de algún cómic, de videojuegos nunca, y esporádicamente un audiovisual… ah, sí, luego hacen las mismas cuatro mesas redondas de toda la vida y si algo cambian son los contertulios. La noche del sábado se fallan los premios Ignotus a las mejoras obras del género fantástico del año anterior. Se sabe que una jauría se ha hecho con el poder, desplazando a la anterior manada cuando los premios más significativos (con lo quiera eso significar) son acaparados por su defendidos. Así, entre brindis y parabienes que no dan para ser honrados, la jauría se convierte en manada reinante. Puro darwinismo sociológico.

Hasta aquí nada que nos diferencia de una Hermandad de Semana Santa, de una Agrupación excursionista o las menospreciadas Asociaciones de Vecinos. Lucha por el poder dentro de un colectivo humano en estado puro.

¿Pero qué nos diferencia? La trascendencia. Nuestra virtud y mayor defecto es que leemos. Virtud porque nos ha permitido sobrevivir hasta llegar a estos tiempos turbulentos y defecto pues somos dinosaurios viviendo de prestado en una prorroga inmerecida. El libro está muerto aunque se resiste muy bien y nosotros sus lectores somos carne de desguace. Pero lo peor es que nuestra condición de lectores nos confiere un carácter de suficiencia infumable, nos hace creernos trascendentes. Estamos por encima del bien y el mal, somos más listos, guapos y cultos que los demás. Suficiencia que cuando nos juntamos una masa crítica nos da por salvar el género en España, ya puestos en el mundo, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid nos remangamos y arreglamos el Universo que ya quisiera MacGyver. Y queridos ahí es donde nos equivocamos.

No todas las jaurías que llegan a “tocar pelo”, quieren arreglar el mundo con la misma intensidad. Algunos se conforman en intentar monetarizar su afición (ganar dinero, que se viene diciendo), prosperar subempleándose en la ridícula industria española del género. Curiosamente de nada sirven los 300 millones de personas que hablan castellano, el mercado es minúsculo, y los profesionales de la edición maltratan este nuestro nicho de mercado. Y ola tras ola, generación tras generación, jauría tras jauría, nosotros desde el Fandom nos proponemos enmendar la plana a los profesionales. En un generalizado y sincero altruismo (en la mayoría de los fandomitas) iniciamos una cruzada para hacer crecer el género en España. Somos tan pretenciosos que creemos que con cuatro reseñas, tres jornadas literarias, dos programas de radio y una entrevista en prensa escrita vamos a cambiar el sino del género. Como verdadero iluminados nos tiramos al camino a la ardua tarea de conseguir conversos. Y claro, como siempre, como todas las veces, el titánico esfuerzo acaba en fracaso.  Ha hecho más el último pestiño de la saga Star Wars por el género que todas las hornadas de fandomitas bienintencionados. Somos IRRELEVANTES, como mercado y como fuerza de cambio.

Cuando el desánimo llega, parte de la manada dominante se disuelve (lo que permitirá con más facilidad que otra jauría la desplace),  los advenedizos que creyeron poder prosperar al calor del Fandom, revolcándose en el calentito y confortable barro de nuestra pocilga, se marchan buscando mejor fortuna en otra charca.

Aceptémoslo, como aficionados no vamos a conseguir nuca nada: ni aumentar las ventas de libros de género, ni conseguir que se considere un género respetable, ni que el último autor apadrinado por la manada prospere, ni que dejen de reírse de nosotros por leer lo que leemos. Nada, ezer, nichts, nothing, rien, res… un mojón. Eso es lo que conseguimos, un puto mojón.

El Fandom está para lo que están todos los colectivos humanos, para pelearnos, sacarnos los ojos, llevarnos mal, ponernos a parir, radicalizarnos, sacar lo peor de nosotros mismos, afilar nuestra mala leche, acrecentar nuestro lado troll, lapidar al tibio y débil y lamer los pies al poderoso matón. Somos cerdos revolcándonos en nuestras heces… but I liked it. Me encanta el Fandom. Fuera, hace frío, se está solo, se anda a la deriva. En el Fandom al menos estamos recogidos, divertidos y entretenidos. Y de eso se trata, somos aficionados, no somos salva patrias; para eso están los partidos políticos y las ONG’s. No nos diferenciamos ni un ápice de las peñas de fútbol del Madriz o el Barça, ellos por lo menos no pretenden trascender, solo disfrutar de su afición. Oye que está de puta madre que los Ignotus los ganen los tuyos, frente a los míos. Pero ten por seguro que la próxima vez, comerás tierra. Porque entre tanta guerra estéril, hablamos de cifi, nos descubrimos tal o cual autor, tal opinión te hace recuperar un dato interesante… e inútil. Inútil si, pero maravilloso a nuestros ojos. Y cuando nos aburrimos nos peleamos. Hari Sheldon bendiga nuestra maravillosa pocilga.

TERMALITA

OCT